Los eventos clave de esta semana se vieron influenciados por una combinación de sólidos datos económicos estadounidenses y, en consecuencia, por los acontecimientos geopolíticos en Oriente Medio.

En EE. UU., se crearon 254.000 nuevos empleos en el mercado laboral en septiembre. Esto impulsó el dólar estadounidense, reflejando la volatilidad del Departamento del Tesoro y las crecientes expectativas de un recorte de tipos de interés por parte de la Reserva Federal en un futuro próximo.

En Europa, se observan indicios de recuperación, con Alemania registrando su nivel más bajo en tres años. Sin embargo, la economía continúa con dificultades, especialmente en el sector de la construcción y los precios al productor. El Banco Central Europeo continúa sus esfuerzos por mantener la estabilidad, mientras que la economía se enfrenta a una mayor contracción.

En Oriente Medio, el conflicto entre Israel y Hezbolá ha intensificado las tensiones geopolíticas, impulsando el alza de los precios del petróleo y aumentando la demanda de activos como el oro y el yen japonés. Esta inestabilidad sigue siendo un factor clave en los movimientos globales.

Análisis de pares de divisas

USD/JPY (Dólar estadounidense/Yen japonés):

El par USD/JPY ha mostrado una tendencia alcista, impulsada por el sólido crecimiento del empleo en EE. UU., lo cual beneficia al Tesoro. Sin embargo, sigue siendo una moneda refugio en medio de los problemas de Oriente Medio, lo que podría generar ganancias a corto plazo para el dólar.

EUR/USD (Euro/Dólar estadounidense):

El par USD/JPY ha experimentado una corrección a la baja hacia un dólar más fuerte. Sin embargo, las expectativas europeas se están debilitando, y la restrictiva política monetaria del banco central podría respaldar al euro si los tipos de interés siguen bajando.

GBP/USD (Gran Libra Esterlina/Dólar Estadounidense):

La libra japonesa sufrió una fuerte presión a la baja tras la publicación de los datos de empleo de EE. UU. Los participantes del mercado siguen atentos a las próximas medidas del banco central, especialmente dado el sólido crecimiento y la fortaleza de la economía del Reino Unido.

Los eventos del mercado de esta semana ponen de relieve cómo la política monetaria, los datos económicos y los acontecimientos geopolíticos son factores clave de la volatilidad, lo que ha provocado fluctuaciones continuas a corto plazo.